Por séptima vez recusan al juez que conoce el caso Odebrecht

La  defensa de Conrado Pittaluga Arzeno, imputado en el caso Odebrecht, recuso este lunes al juez de la Instrucción Especial de la Suprema Corte de Justicia (SCJ) Francisco Ortega Polanco, quien conoce el caso.

La recusación se da luego de que el juez rechazó, al declarar como improcedente, una petición de los abogados del Pittaluga Arzeno para que la empresa de telecomunicaciones Claro  entregue la certificación de que el teléfono de su hijo fue intervenido por la Procuraduría General de la República (PGR).

Hoy, durante la audiencia preliminar, Pittaluga Arzeno aseguró que la PGR intervino el teléfono de su hijo Conrad Manuel Pittaluga Vicioso, quien además es uno de sus abogados, haciendo creer que el referido número telefónico le pertenecía a él y no a su hijo.

La recusación de los abogados se basa en que a su parecer el magistrado Ortega Polanco renunció  a su función de ser juez de las garantías, al rechazar la solicitud que estos hicieron.

“Entendemos que el juez incurre con el rechazo a la solicitud que se ha hecho ha renunciado a su más importante función como juez de las garantías, y esta garantía no es otra que la de la tutela judicial efectiva”, sostuvo el jurista Manuel Rodríguez.

Luego de ponderar, Ortega Polanco indicó que por ser esta la séptima vez que es recusado durante todo el proceso, emitirá su decisión por la vía correspondiente.

“Ante el hecho de que con la presente demanda suman siete las recusaciones formuladas contra nosotros como juez de este proceso, el tribunal expresará su decisión correspondiente respecto a si acepta o no esta nueva recusación por la vía correspondiente”, dijo el magistrado.

El Ministerio Público afirmó que realización de la solicitud para  intervenir el teléfono del hijo Pittaluga Arzeno fue en calidad de su pariente y no como su abogado.

Indicó que está en la obligación de investigar los vínculos del imputado con cualquier persona. Dijo que la solicitud fue hecha por su condición de ser hijo de un imputado de los delitos de enriquecimiento patrimonial derivado del lavado de activos, mientras éste lo visitaba a la cárcel donde guardaba prisión preventiva por su vinculación al caso  Odebrecht.

POR ROSMERYS DE LEON