La Conferencia del Episcopado Dominicano (CED) manifestó su cercanía y solidaridad con el pueblo de Venezuela, especialmente con los venezolanos que residen en territorio dominicano.

En un comunicado, los obispos dominicanos exhortaron a la comunidad internacional a realizar todos los esfuerzos posibles para que en Venezuela se restablezcan la paz y la justicia, evitando cualquier derramamiento de sangre. El mensaje recordó las palabras del papa León XIV, quien señaló que “el bien del querido pueblo venezolano debe prevalecer por encima de cualquier otra consideración”.
Los obispos subrayaron la necesidad de garantizar la soberanía del país, el respeto al Estado de derecho y la defensa de los derechos humanos, con especial atención a los más pobres, que sufren de manera particular las consecuencias de la crisis.
Al concluir el tradicional Encuentro de inicio de año, espacio de oración, reflexión y comunión fraterna, los prelados extendieron también un saludo de paz a toda la sociedad dominicana, expresando su deseo de que este nuevo año sea un tiempo de esperanza, justicia y compromiso renovado con el bien común. En su comunicado, elevaron una plegaria a la Patrona de Venezuela, Nuestra Señora de Coromoto, así como a los santos José Gregorio Hernández y sor Carmen Rendiles, pidiendo su intercesión por una Venezuela libre y soberana.
La labor pastoral de la Iglesia en Venezuela se ha convertido en un sostén fundamental para la población en medio de la crisis social, política y económica que atraviesa el país.
Los obispos, sacerdotes y comunidades religiosas han intensificado su presencia en las parroquias y barrios más vulnerables, ofreciendo acompañamiento espiritual, apoyo material y espacios de esperanza frente a la pobreza y la incertidumbre.
Iglesia en Venezuela ante la incertidumbre
La Iglesia católica en Venezuela enfrenta un período de gran dificultad e incertidumbre, exacerbado por las tensiones políticas, el deterioro institucional y la crisis económica y social. El episcopado venezolano ha señalado que el año 2026 se presenta especialmente incierto y que la crisis actual afectó incluso celebraciones importantes como la Navidad.