Eliminar algunos impuestos, corregir castigos exagerados y facilitarle la vida a los contribuyentes que quieren pagar: así resumió el ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, el contenido del proyecto de ley que estará enviando la institución que dirige al Congreso Nacional «en las próximas semanas«.

Sin detallar el tipo de impuestos que serán tocados en la pieza legislativa, y convencido de que la economía no requiere de más incentivos o exoneraciones fiscales que los ya existentes, Díaz desglosó ante funcionarios y empresarios las metas del Gobierno en materia fiscal: el aumento de la inversión pública en un 3 % para el 2026, la corrección de trabas burocráticas a la inversión pública, y la eficientización del gasto público.
Aunque Díaz no se refirió a la pieza expresamente como una reforma fiscal, el funcionario fue enfático en que el Gobierno maneja una baja inversión pública, determinante para, junto con la inversión privada, apuntalar el crecimiento sostenible de la economía dominicana.
«El gran riesgo es que no nos animemos a hacer las reformas que tengamos que hacer. Las reformas estructurales deben ser vistas como un instrumento para mejorar la competitividad de la economía y tenemos que hacerlo», puntualizó.
¿Cuáles reformas estructurales deberían ser priorizadas? «Esa es una buena pregunta para el presidente (Luis Abinader)», respondió a una consulta del presidente del Banco BHD, Steven Puig, tras su intervención en la Cámara Americana de Comercio (Amchamdr), donde anunció la entrega de la pieza legislativa.