Autoridades del Ministerio Público y de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) apresaron a Pedro Luis Cordero Espinal, señalado como presunto integrante de una estructura vinculada al tráfico internacional de drogas y al lavado de activos, relacionada con la Operación Leopardo.

El arresto se produjo durante un allanamiento en el sector Prado Oriental, en Santo Domingo Este, ejecutado por el procurador de corte Pedro Medina, de la Procuraduría Especializada Antilavado de Activos y Financiamiento del Terrorismo, junto a equipos operativos de la DNCD.
Las autoridades informaron que Cordero Espinal está vinculado al decomiso de 993 paquetes de cocaína, ocupados el 25 de abril de 2025 en la provincia La Altagracia, así como a otro cargamento de 643 paquetes de la misma droga, incautados durante el despliegue de la Operación Leopardo.
Durante el allanamiento en el apartamento donde fue arrestado el imputado, ubicado en el segundo nivel de un edificio de cuatro plantas, los investigadores ocuparon diversas evidencias que presuntamente lo vinculan con actividades ilícitas.
Durante el allanamiento fueron ocupadas diferentes evidencias, incluyendo una caja de empaque, identificada como «GPS Anti-theft Terminator / Advanced Detector», descrita como detector avanzado de señales GPS, SPY y de monitoreo, una libreta de pasta dura que contiene anotaciones manuscritas con registros de transacciones económicas fechadas e identificadas bajo las categorías «Boat» (embarcación), «OIV» y «Pedro», en las que se consignan cantidades con sus respectivas fechas, totalizadas por períodos mensuales, abarcando registros desde febrero hasta agosto de 2025, con una meta o proyección inicial anotada en la primera página de $10,000,000 para el año 2025.
Igualmente, fue ocupada una billetera tipo portafolio de viaje, así como diferentes tipos de documentos, un carnet oficial a su nombre del Cuerpo de Bomberos de Santo Domingo Norte, un carnet de prensa, varios billetes de pesos colombianos, dólares estadounidenses, certificados de propiedad de vehículos y teléfonos celulares, además de tarjetas de crédito, entre otras evidencias.