Por José Armando Toribio
Santiago de los Caballeros-… Ha pasado un año pero el dolor sigue intacto y no hay calendario capaz de borrar lo que aquella noche marcó para siempre en la memoria colectiva de la República Dominicana hoy se cumplen 365 días del colapso que dejó 236 muertos y más de 180 heridos y el país vuelve a detenerse vuelve a mirar atrás y vuelve a llorar.

La llamada zona cero ya no es solo un lugar físico es un símbolo allí entre recuerdos flores y silencios que pesan más que las palabras se reúnen familiares sobrevivientes y ciudadanos que aún no logran comprender la magnitud de lo ocurrido no es solo un acto de memoria es también un grito contenido que exige respuestas justicia y respeto por quienes ya no están.
Aquella noche nadie durmió las sirenas los llantos la incertidumbre y el miedo recorrieron cada rincón del país fue una noche larga interminable donde la esperanza luchaba contra la tragedia en cada minuto y aunque el sol volvió a salir al día siguiente nada volvió a ser igual.
Hoy sabemos que no fueron cifras no fueron 236 números fueron padres madres hijos amigos sueños truncados y familias que quedaron incompletas en cada provincia en cada comunidad el impacto dejó huellas profundas en muchos hogares quedó una silla vacía una voz que ya no responde una ausencia que duele cada día.
Hay niños que crecerán sin entender por qué alguien tan importante, ya no está, hay sobrevivientes que aún cargan heridas visibles e invisibles y hay un país que aunque intenta seguir adelante no ha logrado cerrar esa herida.
Este aniversario no es solo para recordar es también para reflexionar para cuestionarnos como sociedad, para preguntarnos si hemos aprendido algo, si hemos sido capaces de transformar el dolor en cambios reales o si simplemente hemos dejado que el tiempo pase sin respuestas claras.
La justicia sigue siendo una deuda pendiente y mientras la justicia de los hombres se retrasa o se diluye muchos se aferran a la fe a la esperanza de que la justicia divina actúa donde la humana no ha llegado.
Hoy más que nunca la memoria es un acto de resistencia recordar es negarse a olvidar es honrar vidas es exigir que tragedias como esta no se repitan
Porque hoy todos volvemos a llorar pero también estamos llamados a no olvidar…..