En Teherán, la Media Luna Roja iraní elevó este lunes el número de muertos en Irán en los ataques de Estados Unidos e Israel a 555 en dos días y medio de guerra.

En Beirut, al menos 31 personas murieron y otras 149 resultaron heridas en una oleada de bombardeos israelíes contra las afueras de Beirut y el sur del Líbano, en respuesta a un ataque del grupo chií libanés Hizbulá.
En Israel, no se han reportado nuevas víctimas mortales, más allá de las 10 personas fallecidas entre el sábado y el domingo.
El grupo chiíta Hizbulá lanzó varios proyectiles contra instalaciones militares en el norte de Israel. Israel respondió con una intensa oleada de bombardeos contra los suburbios meridionales de Beirut, conocidos como el Dahye.
El Ejército israelí ha llamado a filas a cerca de 100.000 reservistas, que se suman a soldados regulares, para defender las fronteras con Siria y Líbano, y mantener control sobre Gaza y Cisjordania.
El ministro israelí de Defensa, Israel Katz, señaló al jefe de Hizbulá, Naim Qassem, como un «objetivo» e insistió en que la milicia libanesa «pagará un alto precio» por sus ataques.