Familias intentan rescatar lo poco que quedó tras inundaciones

Maquinarias pesadas removiendo sedimentos de las calles y familias tratando de rescatar sus ajuares entre el lodo y el agua es el panorama que se vive este jueves en el municipio de Gaspar Hernández, provincia Espaillat, tras las intensas lluvias registradas en la madrugada del miércoles 25 de febrero que afectaron varias localidades de la región Norte del país.

En esa demarcación colapsaron varias edificaciones y al menos 350 resultaron inundadas luego del desbordamiento del río Joba, cuya crecida sorprendió a decenas de familias mientras dormían.

«Pensamos que era una llovizna como siempre, que el río bajaba un poco y volvía a su nivel, pero cuando quisimos reaccionar ya estábamos arropados por la creciente. No nos dio tiempo a nada», narró Yani Arias, uno de los afectados.

Para José Herrera, otro de los afectados, su prioridad es limpiar su casa.

«Estamos en el lodo, limpiando lo poco que quedó«, relató.

Herrera explicó que el agua alcanzó las ventanas de su vivienda, por lo que se vio obligado a cargar a sus hijos y trasladarlos a un lugar seguro.