La capital de Haití, Puerto Príncipe, enfrenta desde hace varias semanas un incremento sostenido de secuestros, modalidad delictiva utilizada por bandas armadas para obtener recursos económicos mediante el cobro de rescates.

De acuerdo con informaciones publicadas por el medio local Le Nouvelliste, estos hechos se han intensificado sobre todo en sectores del municipio de Delmas, entre ellos Delmas 19, Delmas 31, Delmas 33 y Delmas 75, zonas que registran una fuerte presencia de grupos armados.
La defensora de derechos humanos Marie Yolène Gilles, integrante de la Fundación Je Klere, confirmó el incremento de los casos. En declaraciones al periódico, advirtió que Delmas «se está convirtiendo en una zona roja«.
Según la publicación, la activista señaló que la mayoría de las víctimas estarían retenidas en Fontamara, barrio ubicado en la zona sur del área metropolitana, señalado en reiteradas ocasiones por la presencia de bandas armadas.
Testimonios recogidos por el diario indican que entre los rehenes se encuentran un sacerdote, un abogado y un magistrado, mientras los secuestradores exigen sumas elevadas de dinero para su liberación.