La comunidad evangélica consideró hoy que la única forma de enfrentar la “violencia desenfrenada” en la sociedad dominicana es retomar el papel de la familia como transmisora de los principios y valores cristianos y morales que deben sostener a cualquier comunidad humana.

“Tenemos que volver a conectar con la familia como ente superior y devolverle su responsabilidad de practicar en los hogares los valores de ética, moral, respeto y amor al prójimo”, expresó el presidente del Consejo Dominicano de Unidad Evangélica (CODUE), Feliciano Lacen Custodio.
Las declaraciones de Lacen se produjeron a raíz de noticias que han consternado a la sociedad, como el caso de la joven Ankelsy Valerio de Jesús, de 22 años, quien mató a tiros a su hermana Anelsy Ceballos de Jesús, de 13 años, en San Francisco de Macorís.
También citó con preocupación el hecho de que una madre permitiera que su hija de apenas 13 años mantuviera una vida marital con otro joven.