Santiago.- Una misa en memoria del expresidente Silvestre Antonio Guzmán Fernández, con motivo al 40 aniversario de su fallecimiento, fue oficiada  en la Iglesia Nuestra Señora de La Altagracia, de esta ciudad, donde Carlos Antonio Hernández Guzmán, definió a su abuelo como un hombre que brilló por su honestidad, entrega y cariño por el pueblo dominicano.

“Es un honor y un privilegio, aparte de ser una gran responsabilidad pertenecer a esta familia,  ser nieto de un hombre que fue tan grande para este país, porque a pesar del tiempo todos los recordamos”, expresó el hijo de la embajadora dominicana en Washington, Sonia Guzmán y hermano del director del Inespre, Iván Hernández Guzmán.

Dijo que su abuelo es un ejemplo para todos, especialmente para los jóvenes. “También es un ejemplo para que esas personas que ocupan puestos sean personas de bien, se entreguen, sean honestas y hagan bien su trabajo”, indicó.

A la ceremonia religiosa, dirigida por el párroco Agustín Guzmán, asistió el también    el  nieto del exmandatario, Miguel Hernández Guzmán, la esposa de Iván Hernández Guzmán, Bibi Grullón de Hernández, así como algunos bisnietos del extinto presidente.

La embajadora Sonia Guzmán no asistió a la misa porque se encuentra fuera del país, mientras que  el director del Inespre, Iván Hernández Guzmán, participó en una ceremonia religiosa similar en Santo Domingo. La participación de dirigentes del Partido Revolucionario Moderno (PRM) fue prácticamente nula.

El expresidente Antonio Guzmán Fernández gobernó el país de 1978 a 1982. Falleció el 4 de julio de 1982, a sólo 43 días de concluir su mandato presidencial.

Su muerte marcó la sociedad dominicana en medio del proceso de transición de su Gobierno al del doctor Salvador Jorge Blanco, ambos del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) y los conflictos internos en esa organización política.

Guzmán Fernández llegó al poder en medio de una traumática elecciones que pusieron fin al régimen de los 12 años de Joaquín Balaguer marcado por la represión y los crímenes políticos contra sus opositores.

El periodo constitucional del Guzmán Fernández,  1978 -1982, se caracterizó por la transición hacia la democracia y las libertades que marcaron una nueva era en la vida institucional de la República Dominicana.

A su muerte, asumió la Presidencia  Jacobo Majluta,  quien era el vicepresidente de la República para la ocasión.