PROCURADOR GENERAL

El procurador general de la República, Francisco Domínguez Brito, afirmó que la República Dominicana experimenta avances socioeconómicos significativos, los cuales se han fortalecido por la estabilidad de la democracia y el desarrollo de la economía.

“Prácticamente todos los países de la región están inmersos en una senda de crecimiento, progreso y bienestar, que se ve reforzada por unos niveles de estabilidad democrática y económicamente sin precedentes en su historia reciente, y la República Dominicana no es ajena a este favorable fenómeno, ya que cuenta con la economía más grande de la región del Caribe y un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) estimado en 4.5o/o en 2015, más de cuatro veces el promedio regional (1%)”, sostuvo Domínguez Brito.

En ese sentido, destacó que la República Dominicana se encuentra dentro de las 50 economías del mundo, ostentando Santo Domingo, dentro de esta clasificación, la posición de la cuarta ciudad en la región, donde es más fácil realizar comercio transfronterizo, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
El procurador Domínguez Brito produjo sus declaraciones al participar como orador principal del almuerzo empresarial de la Cámara Americana de Comercio de la República Dominicana, realizado en un hotel de esta ciudad de Santiago, con el tema “Seguridad Jurídica: su Impacto en el sector privado”.

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Las palabras de bienvenida las pronunció Carlos Iglesia, dirigente del Comité Provincial de Santiago AMCHAMDR, mientras que Carlos Fondeur, también  del Comité Provincial de Santiago, pronunció algunas palabras.

Domínguez Brito precisó que el comportamiento coherente que se espera de todos los agentes y actores que conforman la sociedad dominicana, tal y como ha señalado la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), no es otro que el de trabajar para garantizar la sostenibilidad de esta positiva vorágine.

En ese orden, explicó que ello apunta a la consolidación de un modelo de desarrollo basado en la coherencia entre la igualdad y el crecimiento, con miras a seguir fortaleciendo al Estado y a las instituciones públicas, dotándolas de las capacidades necesarias para el adecuado cumplimiento de sus funciones y garantizando la existencia de marcos jurídicos claros, estables y previsibles, ya que sin estos es prácticamente imposible que se puedan generar las condiciones para el crecimiento y la cohesión social de la sociedad dominicana.

Dijo que en la actualidad, el Estado dominicano intenta modelar los esquemas e infraestructuras operativas e institucionales de países cuyos índices de progreso y cohesión son mayores, gracias a la credibilidad social de la que gozan los sistemas de justicia de estas naciones.

“Hacia ese lugar apuntamos, donde logremos, como Estado frente a sus ciudadanos, niveles de legitimidad reforzados por el efectivo cumplimiento de la función reguladora de la economía y la sociedad. Estamos conscientes de que en la dimensión de las relaciones horizontales, las relaciones entre sujetos de derecho (típicamente, entre agentes económicos) en las actividades de creación, distribución, intercambio y consumo de los bienes Y servicios una justicia independiente juega un papel fundamental como salvaguarda última de la eficacia de la norma como elemento de seguridad jurídica”, manifestó.