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A pesar de describir en la solicitud de medida de coerción que Ana Iris Linares, compañera sentimental de John Emilio Percival Matos, tuvo alguna participación en las acciones de la presunta red criminal, la fiscal del Distrito Nacional, Yeni Berenice Reynoso, no la incluyó en el expediente.

De acuerdo con la instancia en donde se solicita un año de prisión preventiva a Brayan Peter Félix Paulino, el mayor del Ejército Nacional, Elvin Rodgers Rodríguez, Javier de Jesús Fernández Perelló y Reyvi Corporan Adames, Linares, quien fue interrogada por la propia fiscal, tuvo conocimiento del asalto a un camión de valores en Bella Vista Mall ya que fue en su casa en Santiago donde se escondieron Percival y Brayan.

Mientras los miembros de la red estuvieron en Santiago, llamaron al imputado Fernández Perelló, para que este le proporcionara dinero para el combustible y demás gastos para materializar el asalto a la sucursal de banco Popular en Plaza Lama el 26 de diciembre.

Ese dinero, según la Fiscalía, fue depositado en la cuenta bancaria de Iris Linares y que, luego de cometer el asalto en Plaza Lama, Percival Matos y Félix Paulino le contaron todo lo ocurrido y le pidieron que rentara una casa en Villa Altagracia para que se quedaran viviendo por un tiempo porque era un punto estratégico. El día después de hacer el contacto y recibir las llaves de la casa, Linares se dirigió a la cabaña Fuentes del Placer de Bonao con Percival y Brayan a bordo de la yipeta en la cual supuestamente cayó abatido Percival el 28 de diciembre.

Estando en la cabaña, el fallecido acordó con sus acompañantes que estos irían a comprar otro vehículo, ya que en el que andaban estaba siendo buscado por la Policía Nacional. Para ir a adquirir el nuevo vehículo, se llamó a la compañía de taxis El Canario, trasladándose al lugar el señor Jacobo Jiménez Rodríguez, quien los llevó a la agencia Chevy Comercial de La Vega.

En La Vega, sigue relatando la fiscal en el expediente, estos se enteran que Percival Matos murió por presuntamente enfrentar a tiros a las autoridades que previamente le habían pedido que se entregara.  POR HOGLA PEREZ