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Freddy Tapia
Santo Domingo

La lluvia casi apaga las velas del aniversario 108 de los Tigres del Licey, pero no detiene el curso de la historia del más viejo, popular y exitoso equipo de República Dominicana y toda el área del Caribe.

La gloria parece estar en su ADN. Su cumpleaños, que coincide con el Día del Deporte, lo ha encontrado nuevamente en la primera posición del torneo otoño-invernal con marca de 10 victorias y seis reveses.

Sinónino de team ganador, el Licey se ha reinventado en el tiempo y mantiene la lozanía de un muchacho de 20, aun cuando tiene más edad que la mayoría de las instituciones dominicanas, como la Cruz Roja Dominicana (1927), la Cervecería Nacional Dominicana (1929), las Fuerzas Armadas (1930), el Banco Central (1941), la desaparecida Compañía Dominicana de Aviación (1944), Radio Televisión Dominicana (1952) y el hospital Robert Reid Cabral (1956).

En su dilatada historia, connotados peloteros extranjeros y dominicanos han vestido el uniforme azul y blanco de los Tigres. Entre los refuerzos, saltan a la vista los nombres de Alonzo Perry, considerado el mejor de todos; Luis Rodríguez Olmos, Jim Beauchamp, Tony Oliva, Billy Buckner, Steve Garvey, Steve Yeager, Charlie Hough, Greg Brock, Orel Hershiser, Von Joshua, Mark McGwire. Mike Scioscia, Mike Scioscia, Mickey Hatcher, Andy Abad y muchos otros que con sus actuaciones hicieron más grande a los Tigres.

Manny Mota, el liceísta más importante de la historia, con su número 7, y los hermanos Guayubín y Federico –Chichí– Olivo encabezan una larga lista de estrellas dominicanas que los fanáticos de mayor edad mantienen vívidamente en sus memorias. Cesarín Gerónimo, Teodoro Martínez, Pedro Borbón, José Rijo, Alejandro Peña, Rafael Landestoy, Tony – -Cabeza– Fernández y más recientemente Luis Castillo, Henry Rodríguez, Ronny Belliard, D´Angelo Jiménez, Anderson Hernández y Emilio Bonifacio, tienen un lugar ganado en el corazón de su entusiasta fanaticada.

“Para mí, que crecí siendo fanático del Licey, es un honor que me ha reservado el destino no solo jugar con el equipo de mis amores, sino que la directiva me distinguiera nombrándome capitán”, expresa el veterano utility Emilio Bonifacio, quien tenía programado debutar ayer en el partido contra los Toros del Este, que la lluvia también se encargó de suspender.

Subraya que se siente orgulloso de ser miembro del conjunto más ganador en la historia del béisbol de República Dominicana.

Tomás Troncoso, “El técnico de los ojos verdes” y probablemente el más emblemático cronista dominicano, resalta el orgullo que siente de haber pertenecido a la “Cadena Azul” por casi cinco décadas.

“Yo me siento muy contento de formar parte de un equipo con la mística del Licey”, puntualiza el también productor del conocido programa “Los Deportes en Marcha”.

Diego Guerrero, un adolescente de 13 años que cursa el tercero del bachillerato en el colegio Arroyo Hondo, declara que es “liceísta de nacimiento”, pero se le complica a la hora de explicar por qué.

“No se puede explicar con palabras… Licey es un sentimiento”, manifiesta Guerrero, quien acudió sin suerte ayer a presenciar el partido entre los felinos y los Toros del Este en el estadio Quisqueya Juan Marichal, que luego de una gran espera hubo de ser suspendido por causa de las lluvias.

Un equipo fuera de serie
A su lista de logros y hazañas alcanzados por el Club Atlético Licey en el país, le agrega otros que le convierten en un equipo “único” en la región.

-Es el único equipo que ha ganado 10 coronas en la segunda etapa de la Serie del Caribe.

-Es el único que ha levantado el título de campeón en todas las sedes de la llamada “Serie Mundial Latinoamericana”, incluido Estados Unidos.

-Es el único que lo ha hecho tres veces de manera invicta.

-Es el único que gana el clásico caribeño tras acudir como subcampeón debido a la ausencia de Puerto Rico (2008 en Santiago).