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El expresidente Leonel Fernández manifestó que en un mundo cada vez más interdependiente, Iberoamérica no puede quedarse al margen de la corriente, y tiene el desafío de avanzar tomando en cuenta los diversos procesos económicos y políticos que se registran más allá de sus fronteras.

Fernández habló durante la inauguración de la V Conferencia Internacional de la Red Iberoamericana de Estudios Internacionales (RIBEI), que se celebra en la Fundación Global, Democracia y Desarrollo (Funglode), con la participación de 14 países y 20 instituciones, y cuyos detalles fueron ofrecidos a través de un comunicado de prensa.

“Tenemos relaciones regionales, birregionales intrarregionales sobre las que debemos discernir”, argumentó el exmandatario, al reflexionar sobre los retos que enfrenta la región en un mundo cada vez más interconectado.

Al referirse a Latinoamérica en particular, indicó que, por un lado, hay que valorar la nueva situación que se plantea a partir de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos; el peso de las organizaciones criminales transnacionales; las diferentes formas de violencia, entre otros factores.

También hizo referencia a las distintas formas de integración que tiene la región, mencionando, entre otras, la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC).

Se preguntó cómo se puede definir esa relación con el Caribe, con la Comunidad del Caribe (CARICOM), y el Foro del Caribe (CARIFORO), y la Asociación de Estados del Caribe, y establecer las deficiencias que generan esas relaciones. “Hay que decir, entonces, que tenemos grandes desafíos y oportunidades para que Latinoamérica vaya hacia adelante”, manifestó Fernández.

El presidente de Funglode y de la Fundación EU-LAC describió durante su intervención de los diferentes procesos que han impactado América Latina en las dos últimas décadas, tras el fin de la Guerra Fría.

Una primera fase, indicó, fue la de la globalización política, económica, social y migratoria. Como segundo elemento señaló la revolución científica, tecnológica y digital que se registra actualmente sin precedente alguno.

A hechos claves sumó el terrorismo global generado tras los ataques del 11 de septiembre en Estados Unidos y la serie de acontecimientos que protagonizan ahora el Estado Islámico y el islamismo más extremista, que desafían al mundo occidental.

La crisis financiera global que se registra desde el 2007 y no parece tener fin, por las diferencias surgidas en el G20, es otro de factores que Fernández señaló para referirse luego a la desaceleración en China y la consecuente inestabilidad económica y la situación de Europa a ese respecto.

Presidente del RIBEI

El presidente de RIBEI, Pedro Dallari, director del Instituto de Relaciones Internacionales de La Universidad de Sao Paulo (IRI-USP), pronunció las palabras de apertura del encuentro, que se extenderá hasta el miércoles 2.

Durante su intervención, Dallari resumió los acuerdos a que arribó el Comité de Dirección de RIBEI en la reunión celebrada en la víspera, en la que se aprobó convertirse en una red de investigación y no únicamente como de centros, para hacer una contribución más efectiva a los líderes de Iberoamérica y Latinoamérica que sirva de apoyo a los gobiernos.

En la organización de la conferencia RIBEI 2015, que trata sobre el tema de Los Nuevos Cambios en la Agenda Internacional y su Impacto Regional”, participa además el Real Instituto Elcano.

El encuentro de celebra en colaboración con los demás miembros asociados y entidades observadoras de la Red y cuenta con el patrocinio del BID, de la CAF y del Instituto Global de Altos Estudios y Ciencias Sociales (IGLOBAL).

Triana Aybar, analista e investigadora de temas internacionales de la Unidad de Análisis y Proyectos Especiales (UNAPE), una iniciativa de Funglode, y responsable local de la organización, dio la bienvenida a los participantes.

Impulso a relación UE-CELAC

Durante su exposición el secretario para la Cooperación de la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) definió los desafíos que a su juicio tiene Iberoamérica. El primero fue lograr posiciones comunes sobre retos internacionales que comparte.

Otro reto que señaló fue encabezar las negociaciones en torno al Pacífico, poniendo en valor la presencia y liderazgo que tiene Iberoamérica desde hace 450 años. Un tercer reto fue contribuir a impulsar la relación Unión Europea-CELAC. “El mundo diverso y plural actual exige un mayor reparto de poder, de representación y de instituciones capaces de responder a las nuevas realidades del siglo XXI”, dijo.