POR YOMAIRA DEL ROSARIO

Una multitud se agolpó alrededor y dentro del patio del Cuerpo de Bomberos de La Vega, donde los tres bomberos caídos el miércoles durante el incendio en una tienda de textiles, fueron velados, en una ceremonia a la que asistió la primera dama de la República, Raquel Arbaje, quien lloró junto a los familiares.

Arbaje dijo que llegó para darle las gracias a “tres caballeros y héroes” y a sus familias, y dijo que “es difícil dar la cara, es difícil”, al decir que los rescatistas no trabajan con las condiciones óptimas que amerita su arriesgado trabajo, el que dijo, realizan con “tanta entrega y desprendimiento”.

 

“Mejores salarios, protección de seguro de salud que se está trabajando, tenemos que darle mayor facilidad de equipos (…) se debe hacer un esfuerzo mayor porque trabajan con tanta dedicación con un desprendimiento tan grande”, expresó.

Conmovida, Arbaje trató de contener las lágrimas, pero lloró abrazando a cada madre, hermana o hijo del mayor Juan María Concepción (Junior), de 51 años; del segundo teniente Orvis de Jesús Farías, de 21 y del sargento José Luis Mojica, de 57 años.

A través de su esposa, el presidente de la República, Luis Abinader, envió el mensaje a las viudas, hijos, hermanos, padres de los bomberos de que no les faltará nada, y que les serán cubiertas sus necesidades de vivienda, estudios, alimentación, hasta su pensión.