SANTO DOMINGO. La Iglesia Católica arremetió este Viernes Santo, durante el Sermón de las Siete Palabras, contra quienes denomina “falsos nacionalistas” que fomentan el odio y la xenofobia así como contra el sistema de justicia dominicano, la injusticia social, la impunidad y el despilfarro de los recursos del Estado.

El sacerdote Fausto Burgos, quien tuvo a su cargo la lectura: “Padre perdónalos porque no saben lo que hacen”, pidió clemencia en nombre de quienes no aguantan más oprobio, odio, violencia, inseguridad e injusticia.

“Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Sí padre, a aquellos que promueven el odio, el rencor y la xenofobia, revestidos de falso nacionalismo, o falso pudor, creando zozobra, intranquilidad y viendo fantasmas donde no hay”, expresó.

“¿Puede o debe Jesús pedir perdón por aquellos que realizan auditorías en estamentos del Estado, dejan las mismas engavetadas a sabiendas de las anomalías encontradas? ¿Puede Jesús pedir perdón desde la cruz por aquellos que conscientemente oprimen e hipotecan el futuro del pueblo?”, se cuestionó el sacerdote.

En tanto que el también sacerdote Miguel Ángel Amarante, denunció que “en nuestro país, lamentablemente, tenemos muchos buenos ladrones que burlan el fisco, burlan la justicia, se burlan del pueblo y andan tan campantes por nuestras calles, sin ser apresados”, al leer “En verdad te digo, hoy estarás conmigo en el paraíso”.

De igual modo dijo que República Dominicana amerita un cambio en el ámbito sanitario porque da pena ver el servicio que reciben las personas en las emergencias de los hospitales, “donde a veces los pacientes deben de sentarse en el suelo debido a que ni siquiera hay camas suficientes”.

“Es necesario y urgente la conversión de tantas personas que, aferradas a un patriotismo barato se encarnizan contra inmigrantes, que aunque con cultura diferente a la nuestra, no dejan de ser personas y, por tanto, merecen respeto. Y qué decir, de los responsables de regular la migración y la seguridad fronteriza, ellos también necesitan esa conversión y tratar el tema con seriedad, no utilizar la situación para enriquecerse, explotar y traficar con seres humanos”, expresó Amarante.

La iglesia también

“Nuestra iglesia tampoco queda inmune a esta necesidad de convertirse, también nosotros necesitamos convertirnos y pedir perdón por los escándalos de algunos de sus miembros, por nuestro silencia cuando debemos hablar”, puntualizó.

Al igual que sus predecesores, el sacerdote Nelson Acevedo, emitió sus críticas contra quienes considera fomentan el odio y la xenofobia hacia los haitianos que residen en el país, al leer el pasaje: “Mujer, ahí tienes a tu hijo. Hijo, ahí tienes a tu madre”.

“Hay grupos de malos dominicanos y dominicanas fomentando xenofobia con los vecinos haitianos. Es verdad que no podemos recibir a todos los ilegales haitianos que cruzan por la frontera, pero tratar de incentivar en los más ignorantes un nacionalismo rancio y barato que no toca a quienes se benefician de las manos de obra baratas de los trabajadores haitianos ni reclaman la aplicación de las leyes laborales”, refirió.

POR HOGLA PEREZ