POR WENDY ALMONTE

Santiago – Los restos de monseñor Agripino Núñez Collado fueron sepultados en un sarcófago en la parroquia La Anunciación, de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, tras recibir honores religiosos, cívicos y militares.

Previo al sepelio fue oficiada una misa de cuerpo presente en el salón multiusos dónde fue velado, concelebrada por monseñor Freddy Bretón Martínez, arzobispo Metropolitano de Santiago y gran Canciller de la PUCMM, junto a obispos de diferentes diócesis del país, así como los sacerdotes Secilio Espinal y Ramón Alfredo de la Cruz Baldera, rector y pasado rector de la universidad, respectivamente.

Bretón Martínez, al realizar las exequias para despedir al mediador por excelencia, valoró la vida y obra de Núñez Collado, tanto en su labor sacerdotal, en la educación y como mediador en distintos procesos del país.

El ingeniero Manuel Estrella habló el nombre de los egresados de la universidad, resaltando la labor pastoral de Núñez Collado, así como sus roles de educador y de mediador, que ante todo tenía una profunda fe religiosa, sin la cual no le hubiese sido posible vencer los obstáculos que tuvo necesariamente que vencer para cumplir su papel sobre la tierra.

Expresó que Núñez Collado dejó bajo notario su patrimonio a la Fundación Polanco Brito para el programa de crédito educativo.

Juan Núñez Collado, en representación de la familia, agradeció a quienes se han solidarizado con ellos ante su perdida, así como a los médicos del Hospital Metropolitano de Santiago por las atenciones dadas a Núñez Collado en sus últimos días.

Recordó la vida y obra de Agripino, quien era muy devoto de la virgen, y todos los días hacía el Santo Rosario. Dijo la virgen lo premio llevándoselo un sábado al lado de su hijo.