SAN FRANCISCO DE MACORIS: El Consejo Regional de Desarrollo (CRD), llamó a quienes tienen el sagrado rol de ser padres y cabezas de familias, cuestionarse para redefinir sus tareas y responsabilidades sociales, a fin de desbloquear las barreras que obstruyen a la sociedad y al Estado dominicano, contrarrestar la crisis de valores y los alarmantes niveles de delincuencia que corroen todos los estratos sociales del país.
 
La entidad quien tiene entre sus ejecutivos al doctor Ysócrates Andrés Peña Reyes y a Monseñor Jesús María de Jesús Moya, indica que la preocupante realidad,  llama a  éstos dar razón de ser a su existencia social, conduciéndose por un sendero que conlleve un rompimiento con la indiferencia y la inercia, para establecer conductas colectivas al servicio de la solidez moral  y el desarrollo institucional.
 
Resalta, que en base a  dichas directrices, se impone a los padres dominicanos involucrarse en una labor de saneamiento moral, no sólo para proteger a sus hijos de los daños causados por las enfermedades sociales, sino también, para lograr en ellos fortaleza mental, destinada a la construcción de ambientes que sean garantes de la sustentación de un mejor porvenir a las presentes y futuras generaciones.
 
Sostiene, que se hace necesario el referido accionar, por ser engendrador en los padres de una mejor forma de pensar y actuar, para junto a  su autoridad y experiencia, orientar y conducir a sus hijos hacia la práctica de la honestidad, la responsabilidad y al cumplimiento del deber, para así aunar voluntades y conductas que armonicen con los derechos y obligaciones de cada ciudadano.
 
Estima, que corresponde entender que las metas sociales de quienes son guías en los núcleos familiares, hoy en día, deben sobrepasar el objetivo de alimentar, cuidar y dar una profesión a los hijos, al tener entre sus principales exigencias, la formación de éstos para que desarrollen sus vidas sin corromperse, con el propósito innegociables, que sean mujeres y hombres de bien, dignos ejemplos de civismo y dignidad.
 
El CRD concluye señalando, que asumir los lineamientos planteados, debe constituir la palanca principal para impulsar los cambios que en todos los órdenes amerita nuestra nación, con el propósito de establecer las reglas en las que deben descansar la implementación de las transformaciones urgidas por sus estamentos sociales y políticos, destinadas a vencer sus debilidades y  fragilidades.