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Santiago.-Las grietas y deslizamientos de tierra que afectan la vía de la prolongación Mamá Tingo amenazan con afectar a 107 familias del barrio San José y la Mina, al sur de Santiago.

Y es que a pesar de que figuran con una asignación de dos millones en el presupuesto participativo de la alcaldía de Santiago para la colocación de muros de gaviones, hasta la fecha, no se ha colocado una sola piedra.

“Lo que no queremos luego es que se registre una tragedia, que con las lluvias vengan los deslizamientos de tierra y dejen sepultadas las casas que están en el fondo”, expresa José Francisco Consuegra.

Lamenta que el alcalde Gilberto Serulle incumpla constantemente su promesa de intervenir la vía, como única solución para prevenir que pueda los derrumbes.

“Lo que pasa, es que aquí ni hay gobiernos ni síndicos y por eso las familias que viven en peligro no saben a quien acudir”, refiere Joaquín Almonte, residente en la barriada.

Almonte lamenta que cada cuatro años surjan las mismas promesas que luego se olvidan.