PUERTO PLATA.- En estado desastroso se encuentran las principales carreteras de Puerto Plata a pesar de los ofrecimientos de funcionarios quienes tal como si fueran un disco rayado repiten las mismas palabras, cuando de forma demagógica osan hablar sobre el paño con pasta que tres compañías privadas contratadas por el gobierno le realizan a la destartalada autopista que une a “La Novia del Atlántico” con Navarrete en Santiago.

El estado desastroso de las vías que enlazan a esta localidad turística con el resto del país, fue puesto en evidencia con las intensas lluvias que volvieron a registrarse en la zona, convirtiendo en un simple camino vecinal la carretera Puerto Plata-Navarrete, donde a duras penas los vehículos pueden transitar.

Dicha carretera presenta varios tramos neurálgicos en donde a cada momento se producen accidentes, como son los tramos ubicados en Los Cacaos de Maimón, La Colorada y Llanos de Pérez en Imbert, además de la curva de Cofresí frente a la entrada a Loma de la Bestia, donde ya el pavimento no coge más hoyos derrumbes y grietas.

Ante el estado de indefensión que presenta la carretera Puerto Plata-Navarrete., todo parece indicar que las autoridades gubernamentales no tienen en planes la construcción y ampliación a carriles de esa vía y ahora solo están haciendo el tradicional aguaje con los trabajos de adecuación de la misma, pero se olvidan que la gente no quiere bacheo con asfalto ni remodelación.

En vista de que el propio presidente de la República, Danilo Medina, ha prometido en varias ocasiones esa carretera a 4 carriles, la ciudadanía de Puerto Plata reclama la construcción de una nueva y moderna carretera, acorde con estos nuevos tiempos y las necesidades de desarrollo que ahora más que nunca se presentan.

También se encuentran en condiciones intransitables, la carretera turística Gregorio Luperón en la zona montañosa de la cordillera septentrional que comunica a Puerto Plata con Santiago, pero además está la carretera costera que conduce a Sosua, Cabarete, Sabaneta de Yásica, Gaspar Hernández, Río San Juan y Nagua, la cual presenta un estado casi intransitable.

POR ANTONIO HEREDIA