“No era un santo, pero no merecía ser ejecutado frente a niños”

Familiares del hombre ultimado ayer por la Policía Nacional en un apartamento del residencial Carmen Renata III frente a dos sobrinos, en un supuesto enfrentamiento, calificaron el hecho como un abuso.

Alexander Almánzar Martínez, hermano de Rubén Darío Hipolite Martínez, de 27 años, negó que este haya disparado contra los agentes que rompieron con un hacha la puerta de la habitación, donde estaba encerrado con los niños mientras pedía clemencia, haya disparado contra sus persecutores.

Admite que su hermano, quien era vendedor ambulante del barrio 27 de Febrero, no era un santo, pero no merecía morir de esa manera.

Dice que tenía conocimiento de que la Policía lo buscaba, pero no sabe si era por ser uno de los autores del asalto en que varios hombres hirieron de bala al capitán de navío de la Armada Dominicana y vocero de esa institución, Augusto Lizardo en el sector El Millón.

Llamó al director de la Policía Nacional a disponer una investigación exhaustiva del caso y sancionar a los que actuaron en el incidente.

La Policía emitió ayer un comunicado de prensa en el cual señalan que Rubén Darío enfrentó a tiros a los agentes que intentaban detenerlo, sin embargo , en una transmisión en vivo a través de las redes sociales que hizo la víctima segundos antes de ser ultimado se escucha pedir que no le hicieran daño.