¡ Periodista “noquea” otro en una pelea de boxeo “ !…

0
127

 

Anécdota

  • Por Ramón Lora

Foto: Rafael-Paquete-Fernández.

Cedida por Rafael Monsanto

SANTIAGO, República Dominicana.-Aquel moreno barrigón, de chemba negra y pronunciada, apostado en una esquina exterior del cuadrilátero, no cesaba en sus exclamaciones, citamos, a ver: “Adalberto ganará”….”Es favorito en esta pelea”…

Pero no estaba sólo. A su lado, con un sobrerito color gris de “alas cortas”, estaba un viejito enjuto que lo ripostó  y le dijo: “No, Monsanto está  mejor preparado y triunfará en el primer round”…Y mientras hablaba “soltaba”, paulatinamente, bocanadas de humo de un puro cibaeño que disfrutaba. Ciertamente, Monsanto tenía ese propósito pero no ocurrió así.

Y en el gentío, que se apretujaba, se producían discusiones, epítetos sobre los púgiles y se evidenciaba ansiedad  entre algunos de los espectadores que habían sido convocados a través de los medios de comunicación a presenciar la pelea entre los periodistas Rafael Monsanto y Adalberto Domínguez.

Este combate no fue improvisado, fue muy bien planificado, incluso, con la intervención de Don Ramón de Luna, quien era el director del noticiario La Situación Mundial donde ambos trabajan como redactores.

Para ser más específico, tuvo su origen en que discutían a diario por la dimensión  de los párrafos de las noticias que producían. Monsanto alegaba que los de Adalberto eran tan largos que dejaban a los locutores sin aire. Adalberto refutaba y decía lo contrario.

Para terminar con esta disputa cotidiana, Don Ramón, con la anuencia de ellos, decidió organizar la pelea que fue difundida por la emisora Voz de la Hispaniola y reseñada por la radio, la prensa  y la televisión.

Vale recordar que los ex campeones de boxeo Adriano-Nani-Marreo y Enrique Sánchez, fueron los entrenadores de Adalberto; y “El Saga de La Joya, de Monsanto. Para ponerse en forma, fueron sometidos a rutinas de ejercicios, entrenamientos y alimentación.

Para la difusión de evento, la narración estuvo a cargo de Ramón de Luna y Apolinar Medina Díaz (El Nítido). Leonidas Rodríguez, a la sazón editor deportivo de la Situación Mundial, fue el comentarista, quien, además, daba “el toque de campaña”. El árbitro fue Nani Marrero.  Rafael Fernández (Paquete), se encargó de las fotografías.

Y por fin, llegó aquel sábado de 1978. Las cinco de la tarde. Todo preparado en el Club Félix Benjamín Marte del barrio La Joya donde se realizó la cartera boxística, la cual tenía una programación de cuatro peleas, pero la cuarta, la estelar, la más esperada, era la de Rafael Monsanto y Adalberto Domínguez.

Cinco días antes del combate, Ramón de Luna susurró en un oído a Monsanto que se retirara porque Adalberto estaba muy bien entrenado y podía ganarle por “nocaut”. Empero, Monsanto desoyó esta sugerencia y subió al ring.

En las esquinas del cuadrilátero estaban los púgiles, “enguantados” y en calzones cortos, denominados “bolos”; y del lado de Adalberto se escuchaban gritos y aplausos promovidos por adeptos que él había llevado desde el Ensanche Bolívar, su barrio natal.

En el otro extremo, estaba Monsanto, con su barba tricolor, puntera y con poco apoyo del público porque Adalberto era el favorito. Sólo contaba con el estímulo del locutor Menelio Almonte quien daba 100 a 1 a él. Como ganó, “Meni” le regaló 25 pesos.

Con el sonido de la campaña se inició la pelea, los boxeadores comenzaron a estudiarse, a “bailar” en el ring, pero, de repente, en el mismo primer round, Adalberto coló un “izquierdazo” que impacto el rostro  de Monsanto y se desplomó a la lona.

Acto seguido, el árbitro comenzó el conteo reglamentario para ver si estaba “nocaut”, pero se se paró, se tambaleó, se recuperó, se “cuadró” nuevamente y lo favoreció el toque de la campaña, que es la señal que indica el cese y el reinicio del combate entre los rounds.

Kling….kling…suena de nuevo la campaña y comienza la segunda parte. Se estudian, intercambian golpes y casi finalizando el round Monsanto propinó un fuerte “derechazo” en el lado derecho de la cara  a Adalberto quien no lo resistió, cayó a la lona, le contaron hasta diez y fue declarado “nocaut”.

En ese momento, Nani Marrero levantó el brazo derecho de Monsanto en señal de triunfo, fue anunciado como ganador, comenzó la algarabía y fue felicitado por los presentes y por su contrincante.

Y ciertamente, después de esta pelea, se acabaron las divergencias que tenían a diario por el estilo de la redacción.

Luego, el periodista Rafael Monsanto, fue a celebrarlo al Country Club de Santiago, cantando son…..

Y a decir de Rafael Monsanto, el Comisionado de Boxeo le prohibió que volviera a enfrentarse a Adalberto para evitar que lo “noqueara” nuevamente.

Sobre el autor de esta anécdota:

Lic. Ramón Lora, Abogado, Notario, Periodista, Publicista, ex Jefe de Redacción en Santiago de los periódicos el Siglo, la Información, El Caribe-CDN-Canal 37, el Canal 7 Cibao, comentarista de radio y televisión, ex Vicepresidente del Colegio Dominicano de Periodistas (2013-2015), autor de los libros Anécdotas de Periodistas y Comunicadores de Santiago, Origen y Evolución de la Libertad de Expresión en la República Dominicana, Diseños y Producción de Periódicos y Leyes que Regulan el Ejercicio del Periodismo.